Un corazón
¿o caracol batiente?
El rojo camino late:
una herida que abre y cierra,
cruces grises entre una lluvia de espejos.
Todos somos recuerdos de cuerpos
en las mentes de los otros.
Este mundo es;
sobre él
vuelan pájaros de alas torcidas,
pesada carga de vida en cuerpos tan frágiles.
Un país como corazón abierto,
43 o miles más
razones para ser Memoria,
para hacer memoria…
¿De quién son estas cenizas
bajo el cielo derramadas
y esta sangre en las calles que aún no seca?
-que no deja de brotar-
este país manantial de vida,
(solo así se explican tantas muertes)
Este gobierno que sirve a nadie,
este insomnio vórtice de miedos,
hecho con las sombras de todos los caídos.
Gris,
nebuloso olvido.
Ojala fuésemos azar,
al menos para no tener la certeza
parece que viene,
perece y viene…
Pero tengo cariño
y sonrío,
hierve el aire
a la hora del sol,
porque caracol horizonte.
Mi amor es de colores,
como canto junto al río
o cuerpo frágil nutricio.
entre olor a pesada tierra
entre tanta tumba y fosa.
Horizontal corazón,
quieto,
amorosa y quieta coraza,
Yo todo cuerpo buscante,
todo coraza fuera
y blando dentro.
Corazón coraza,
caracol batalla.
Este mundo rompe y rasga,
pero el caracol lo anda.
Enrique Soberanes
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