Poema fantasma.

jueves, 23 de junio de 2016
OVA X

Te escribo a ti, pequeño viento,
Niña
Morena, ojoslindos y rebozo.
Te escribo frente al computador aquí
esta noche en que no llueve, noche
en que me extraño el brazo izquierdo.

 Libre noche de volátiles momentos.  

Libre sea el solitario anhelo de respuesta,
el honesto desplante de la ternura vuelta palabra.
Declaro:
agua clara y disidente soy,
caos honesto y frágil,agua tierna mi corazón ,
tu piel espejo negro y violento cariño felino,
meso mis labios entre tus risos lobregos y espesos. 
Tu arco cadera.

Explosivo este tuyo recuerdo de ti, de tu ser
tempestad y calma, ojo de huracán es tu presencia.
Te escribo a ti desde esta casa, aquí sentado,
entre cerveza y ventanas frías, que te apuntan
en el horizonte, te busco incluso entre reflejos mujer. 

Mientras estas flores frente a mi que se tornan papel,
los cigarros mueren , pero resisten heroicos
silenciosos  la llama fría y turbia del tiempo.

¿Ya te dije cuan extraño mi brazo izquierdo y que ya no importan las sillas vacías, la casa, la cerveza, las flores, el papel, los cigarros, el tiempo, tu recuerdo ni mis ganas?
¿Ya te dije que ya no importa que te nombre silencioso en mi recuerdo, te enumere el cuerpo en voz baja, te susurre toda anhelada: la voz, las botas, los mallones bajo tu falda, que te nombre  lo hermosa y  confusa, el amor y el cariño, el cabello y tu espalda, que te deletree las piernas y la cintura,  tus nalgas oniria y ese taTUaje entre tus senos, esos que te muerdo hasta la espalda.
Ya no importa que te nombre las ausencias, el abrazo, las manos y las uñas, la boca de pato y tu sonrisa, luz y destello.
Mujer es tu risa caricia,  abrazo, beso y deseo.

Celos neurosis y estéril llanto,
no importa que no llueva tu mirada,
por que aquí afuera de ti: en este lugar tan oscuro y turbio busco comprender mis llantos llenos de sueños e ilusiones que no claudican.

Extraño tanto mi brazo izquierdo...
ese qué  construye y loco se arriesga, qué se  lucha,
qué nos resiste aún con el  corazón hirviendo.
Extraño tanto mi brazo ausente e incierto.

Te escribo a ti, pequeño viento, aquí esta noche en que no llueve, en que me extraño el brazo izquierdo
y confuso espero y siembro espera para cosechar esperanza,
fuera de este dolor en que me rompo impotente.

 Y suicida de amor esta noche con todos sus objetos y recuerdos siempre vuelve a ti.

Aún guardo los audios de tu voz y remitente...
                       aun guardo...
aún aguardo...

0 comentarios:

Publicar un comentario